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Los episodios de lluvia intensa pueden provocar daños en viviendas, locales, garajes y zonas comunes. Saber cómo actuar desde el primer momento ayuda a minimizar los daños y facilita la posterior gestión del siniestro.

 

Ante todo, seguridad

 

Si existe riesgo para las personas, la prioridad es ponerse a salvo y llamar al 112. No se debe acceder a zonas inundadas si existe riesgo eléctrico o cualquier otra situación peligrosa.

 

Documentar los daños

 

Siempre que sea seguro hacerlo, es importante hacer fotografías y vídeos antes de retirar o reparar los elementos dañados. También conviene conservar las facturas de los gastos urgentes necesarios para evitar que los daños vayan a más.

 

¿Quién se hace cargo?

 

El origen del agua es determinante:

 

  • Daños provocados por la lluvia que entra a través de elementos del edificio, como cubiertas, azoteas, bajantes o patios: normalmente interviene la aseguradora, según las condiciones de la póliza.
  • Agua procedente de la calle, del terreno o de una inundación: puede corresponder al Consorcio de Compensación de Seguros, siempre que se cumplan sus condiciones.
  • Si existen dudas sobre el origen, será necesario determinarlo mediante la correspondiente valoración.

 

¿Cómo son los daños?

 

Los daños en elementos comunes, como cubierta, fachada, bajantes, ascensor o determinadas zonas del garaje, se gestionan a través del seguro de la comunidad.

 

En cambio, los daños en el interior de una vivienda y su contenido deben comunicarse al seguro particular del propietario. Si el origen está en un elemento común, las compañías determinarán posteriormente las responsabilidades correspondientes.

 

Una buena documentación facilita la gestión

 

Para agilizar la tramitación, recomendamos conservar fotografías y vídeos, número de póliza, relación de bienes afectados, facturas y presupuestos de reparación, así como cualquier factura derivada de actuaciones urgentes.

 

Ante un episodio de lluvias intensas, actuar con rapidez, documentar los daños y comunicar correctamente la incidencia es la mejor manera de facilitar la gestión. Desde la administración de fincas, acompañamos a la comunidad en la coordinación de los daños que afectan a los elementos comunes.